jueves, 15 de octubre de 2009

La Argentina ya piensa en la etapa de grupos. Críticas de Maradona a los medios.

No me gustó para nada la reacción de Maradona una vez terminado el partido contra Uruguay. Odio cuando el ahora DT sale con estas cosas, en serio lo digo. Sé que, como todos los que estamos aquí hoy, o la mayoría, odiamos que por el sólo hecho de ser Maradona le perdonemos cualquier cosa. Casi que él puede decir lo que quiera, hacer lo que quiera y actuar como quiera. Es desgastante ver cómo si lo dice Maradona los medios o incluso la gente se guarda para sí mismo críticas que a una persona común y corriente le signiicarían horas y horas de psicoanálisis. Esto pasa muy a menudo con personas que no alcanzan a comprender las buenas formas y utilizan al escándalo como un medio para trascender y ser recordado. Pongamos un ejemplo claro, aunque lejos de ser reciente. El cantante Charly García cayendo desde un cuarto de hotel a la pileta, una vez en Mendoza. Las imágenes mostraban un músico desencajado. La gente presenció la locura desatada de un "genio", así lo definieron.


"Que me la chupen y que me la sigan chupando" dijo entre lágrimas de emoción y de bronca un DT ofuscado con la prensa que se hacía un festín entre Play-RECS y flashes. Allí estaba él, el Diego de la gente. El abrazo sentido con Salvador Bilardo confirmó que, pese a las críticas, el DT campeón del mundo abrazó a su estrella máxima de aquella época. ¡Qué tiempos aquellos, no! Cuando todos éramos tan felices.

Así son las cosas con algunos afortunados. Les llueven las críticas y estos, en vez de evadirlas o demostrar lo contrario con trabajo y esfuerzo decentes, se ocupan de ir al cruce directo. Claro que el precio de actuar de esta forma desnuda las miserias de una mente conflictuada. Revelan, por otro lado, una cuota de inseguridad enorme. La Selección logró clasificarse por fin. Luego de tanta incertidumbre y dudas, el uno a cero frente a Uruguay y la derrota de Ecuador frente al combinado de Bielsa (también por uno a cero), "compraron" los boletos para Sudáfrica 2010. Sí hubieron momentos en que dieron vergüenza algunos jugadores por la falta de entrega y compromiso, también los hubieron otros por falta de fútbol; pero al fin de cuentas, la realidad nos demuestró que Argentina entró al mundial con el último suspiro detrás de Brasil, Chile, Paraguay y por encima de Uruguay, quienes deberán conformarse con el repechaje contra un equipo centroamericano. Lejos de brillar en el campo de juego, cediéndole por momentos el protagonismo a los locales, nuestro país se mostró más seguro en defensa que de costumbre, además con un Juan Sebastián Verón que desafío la lógica de los últimos partidos y peleó por un lugar dentro del primer equipo.

Los archivos de noticias podrán recordar que, una semana previa a la fecha contra Perú y Uruguay, trascendió fuertemente que Maradona renunciaría al seleccionado si la Argentina no cumplía con una condición: clasificarse. Si la Argentina quedaba afuera del mundial, Maradona dejaría de ser el técnico y los hinchas nos tendríamos que conformar siguiendo la campaña de algún equipo-revelación o uno previamente consagrado, en los papeles esto es. Una semana atrás de estos dos compromisos cruciales, el Diego dijo que llevaba quince años peleándose con los medios argentinos, y que lo iba a seguir haciendo. Palabras más, palabras menos es lo que finalmente sucedió. Atizó a los medios con declaraciones fuertísimas, fieles al estilo de los héroes de ocasión al quienes les llueven más elogios imbéciles a críticas enriquecedoras.

El otro tema que habrá que discutir largamente será ¿cuál de todos estos jugadores convocados están listos para "combatir" en Sudáfrica? ¿Cuántos de estos jugadores tienen futuro en la Selección? Quedan meses nomás para el mundial de Sudáfrica. Ya no hay tiempo para relajarse e improvisar estrategias. El técnico no deberá dejarse llevar por las críticas que reciba, deberá trabajar incansablemente para armar el equipo y así aspirar todos juntos a algún tipo de logro deportivo. No sólo en el mundial, sino en todos los compromisos que la Selección aspire a conseguir.

El hincha que llevo dentro se guarda los gritos de Palermo y Bolatti para revivirlos en Sudáfrica 2010. Con la esperanzas de finalmente encontrar el equipo y defendernos con todo lo que tenemos al alcance, los despido cordialmente. Finalmente terminó teniendo razón el número 10... La Argentina jugó otras veces el repechaje y no se murió nadie. Esta no fue la ocasión, pero de todas formas, nadie murió tampoco por ese gol en el último minuto de Palermo que nos permitió "vivir" en las eliminatorias. Todos estallamos de alegría con el gol de Bolatti, número 5 de Ángel Cappa en Huracán. ¡Qué cosa con el fútbol! ¡Cómo se sufre! Analicemos el presente y trabajemos para el futuro. Porque esa es, claramente, la misión a la que acudió la Argentina. Todos juntos, alentando y gritando y llorando y puteando. Eso es lo lindo del fútbol también. Algunos lo llaman folklore, yo lo llamo "pasión de multitudes". Hasta la próxima.

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